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martes, 19 de julio de 2011

'Tú eres tú', de Vicente Gaos


No te merezco, no. Yo canto, canto,
y te quiero, te quiero, sí, te quiero,
y sólo por ti vivo y por ti muero,
y sé que hasta tu cima me levanto.

Pero no es en tu cima en donde canto,
sino en el valle en que me desespero
de no poder vivir siempre señero,
y callar, callar sólo, amarte tanto.

Oh, bajo y pobre mundo, limitado
poder de la expresión, oh lengua mía.
En cambio tu mirada, qué logrado

silencio y poderosa luz del día.
Tú me devuelves más que yo te he dado,
pues tú eres tú, yo sólo mi poesía.

jueves, 3 de febrero de 2011

'Tú, pensamiento mío', de Vicente Gaos

(Flaming June, "Junio ardiente", de Frederic Leighton, 1895)


Luz de la inteligencia, vida alta,
diamante en su pasión transfigurado,
luz que mi vida entera ha iluminado,
serenidad feliz que así me exalta.
Cuando en ti pienso ¿qué es lo que me falta?
Cuando en ti pienso, tú estás ya a mi lado,
seguridad del mundo deseado.
¡Qué embriagadora claridad me asalta!
Pensar en ti es ya amarte, poseerte.
Si no te pienso a ti, qué oscura vida.
Aunque a mi lado estés y pueda verte
y a mí te entregues, libre y encendida,
si en ti no pienso yo no sé quererte.
Te pensaré en la noche concedida.

(Incluido en Arcángel de mi noche, 1943)

miércoles, 26 de enero de 2011

'Deja que me demore absortamente...', de Vicente Gaos


Deja que me demore absortamente
en tanto y tanto objeto de belleza.
Déjame contemplar esa cabeza
inmóvil y esa boca que no miente.
Y esa tersura eterna de una frente
donde no deja huellas la tristeza.
Y esos ojos que miran con certeza,
seguros como un agua transparente.
¡Estremecer la calma de ese río
que absorbe el alto azul en su hondo suelo
y lo devuelve en claridad y en frío!
No, deja que te mire sin anhelo,
sin preguntar si nada de eso es mío,
como se mira el monte, el mar, el cielo...

("Cabeza", incluido en Profecía del recuerdo, 1956)

viernes, 21 de enero de 2011

'Hay un reguero dulce y encendido...', de Vicente Gaos

(Avenida de álamos en otoño, Van Gogh, 1884)


Hay un reguero dulce y encendido
de sol sobre los álamos dorados.
Y, a lo lejos, los montes ya nevados
encalman el paisaje atardecido.

Si ahora tuviera el corazón dormido,
los ríos de la sangre no encrespados,
y ojos para mirar enamorados
los chopos dónde aún tiembla el sol huido...

Si ahora como esa luna ser pudiera
que boga virginal, tan lentamente,
tan alma pura en el azul... Si fuera

un álamo, una luna, un dios luciente...
Más sólo soy un hombre en la ladera,
un hombre sólo, apasionadamente.

(Incluido en Profecía del recuerdo, 1956)

miércoles, 5 de enero de 2011

'Sólo tú', de Vicente Gaos


Tú, mi razón de vida, mi razón
de amor; mi razón, mi pensamiento,
mi desencadenado sentimiento,
la luz y el fuego de mi corazón.

Vivir en ti es vivir, viva pasión,
y la vida sin ti no es mi tormento,
sino injustificable y vano intento,
imposible, imposible abdicación.

Si tú eres la verdad, si tú la vida,
morir será morir, pero prefiero
tan breve posesión de la verdad

a otra existencia luego concedida.
Vivir será morir, pero te quiero.
Sólo tú, sólo tú mi eternidad.

Vicente Gaos (1919-1980)

sábado, 11 de diciembre de 2010

'Amor', de Vicente Gaos


(Yama Uba's sugar, de Benjamin Lacombe)


¡Qué profundo es mi sueño!
¡Qué profundo y qué claro,
qué transparente es, ahora, el universo!
Si pensando en ti, siempre,
si, soñado contigo, me desvelo,
y te miro por dentro, con mis ojos,
si te miro por dentro...
veo la oscura entrada de mi vida,
tu sorda luz de fuego,
y ya no sé si a ti te estoy mirando,
o si contemplo el cielo:
el último transfondo del poniente,
sin nubes y sin velos,
más arriba de todas las estrellas,
donde está dios, despierto.
O el inicial trasfondo de la noche
donde estás tú, durmiendo.

Y yo sobre la tierra, oscurecido
por tanta luz, yo, ciego,
soñando en dios, soñando en ti, soñando
lo mucho que te quiero.

(Vicente Gaos, 1919-1980)